sábado, 25 de septiembre de 2021

Murió la madre de Georgina Barbarossa a los 91 años

Susana vivía con la actriz antes de ser internada en el Hospital Naval, donde falleció este mediodía

La madre de Georgina Barbarossa, Susana, murió a los 91 años este sábado al mediodía en el Hospital Naval, donde se encontraba internada. En el último tiempo la salud de la mujer, que tenía diabetes y estaba ciega hace diez años, se había deteriorado y sufría de diferentes problemas coronarios.

Según confirmó a Teleshow la jefa de prensa de Georgina, Alejandra Benevento, la actriz pudo acompañar a su madre durante sus últimos días. Pidió una autorización especial y, respetando de manera estricta el protocolo correspondiente, estuvo junto a ella en el hospital.

La actriz está atravesando este momento con mucho dolor y ni bien pudo avisó a la producción del programa de Juana Viale que no podría ir a grabar para Almorzando con Mirtha Legrand. Si bien el ciclo se emite el domingo, se graba los sábados a la noche. Su lugar en la mesa -junto a Christophe Krywonis, Toti Pasman y Manuel Wirtz- será ocupado por Gabriel Oliveri, según informó el periodista Pablo Montagna en su cuenta en Twitter.

Susana vivía en la casa de Georgina, quien hace tiempo se encargaba de cuidarla ya que sus hermanos viven lejos: José Miguel en la provincia de Córdoba, y María de las Mercedes en España.

A través de su cuenta en Instagram, la actriz solía subir fotos juntas, demostrando la excelente relación que tenían. El 15 de abril pasado Georgina realizó una emotiva publicación por el cumpleaños número 91 de su madre. “Acá estamos festejando en familia, con nuevas tecnologías, lejos pero cerca. Uniendo Buenos Aires, Córdoba y España. Ojalá muy pronto podamos festejar todos juntos, pero mientras tanto el amor sigue intacto”, manifestó en aquella oportunidad, junto a varias imágenes en las que se la puede ver a Susana soplando las velitas.

Un mes después posteó otra foto con su madre, junto a un emotivo texto: “A pesar de la pandemia ella sigue adelante y jamás baja los brazos. Nos alienta y anima. Espléndida siempre, con sus perlas y labios pintados, y sus ojitos solo viendo sueños lindos para que se hagan realidad. Te amo, mamá. Gracias por no entregarte jamás”.

La última foto que publicó junto a ella fue la semana pasada, con motivo del festejo del 30° cumpleaños de su sobrina, Lucía. Allí, tres generaciones celebraron unidas y con amor.

En el aspecto laboral Georgina se estaba preparando para un posible regreso al teatro. Flavio Mendoza, asesorado por una infectóloga, presentó un protocolo para la reapertura del Teatro Broadway con una nueva edición de su espectáculo Un estreno o un velorio. En caso de ser aprobado, también formarán parte del elenco Carmen Barbieri y Nicolás Scarpino.

A principios de julio, Georgina había protagonizado un escándalo al bajarse del Cantando 2020 a días de su inicio. La actriz ya había dado el visto bueno para sumarse al certamen conducido por Ángel de Brito y Laurita Fernández, pero cuando anunciaron que Moria Casán formaría parte del jurado, renunció.

Georgina no brindó declaraciones públicas sobre su decisión. Simplemente se limitó a escribir en su cuenta en Twitter que agradecía a sus seguidores “por los mensajes amorosos” que le enviaron, y valoró a quienes hubiesen sido sus compañeros por “comprender” su decisión. Y agregó: “Mi dignidad, mi palabra, mi moral y mi ética no tienen precio”.

Lo cierto es que entre ellas hay un viejo conflicto personal. En febrero de 2017, ya peleadas, Moria intentó un acercamiento al destacar la “amorosidad” con la que Georgina había entrevistado unos días antes a su hija, Sofía Gala. Pero a la actriz poco le importó: “No la voy a perdonar jamás porque habló muy mal de mi marido (Miguel el Vasco Lecuna). Habló mal estando vivo y también después cuando murió”. Y el cruce escaló: la One la trató de “decorado” y especuló con que desayunaba “hielo y vinagre”.

Georgina dijo “Moria miente” y manifestó todo su dolor: “Dije que todos sabían muy bien que mi marido era alcohólico y adicto, mientras él estaba haciendo su terapia de rehabilitación, y después siguió hablando cuando el falleció. Se metió con la enfermedad de mi marido. Que no me joda más. No la voy a perdonar jamás”. Lejos de bajar los decibeles, Moria contraatacó: “Traicionera, estuviste en mi casa y al otro día llevaste a tu programa a mi ex (por Luis Vadalá) con su amante”.

Puedes ver

El fenómeno de los cineastas argentinos que se vuelcan al universo de las series

Con precursores como Campanella (“La ley y el orden UVE”) y Trapero (“Zero Zero Zero”), son muchos los directores de nuestro país que saltan del cine a las series, en estos tiempos en que las plataformas mandan en el universo de las pantallas. Ahora Ana Katz y Pablo Fendrik presentan en Star+ y HBO, respectivamente, sus últimas creaciones.

Ana Katz, Pablo Fendrik, Anahí Berneri, Marcelo Piñeyro, Lucía Puenzo, Daniel Burman, Israel Adrián Caetano, Victoria Galardi, Luis Ortega, Hernán Guerschuny, Ariel Winograd. Estos 11 nombres y apellidos bien podrían integrar la formación de un seleccionado del cine argentino, pero en verdad son directoras y directores que, más allá del éxito y/o prestigio conseguido en principio con sus películas, se han consolidado en los últimos tiempos en el universo de las series.

Se sabe que en la industria audiovisual nada es lineal (muchos realizadores pendulan todo el tiempo e

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *